Buenas noticias para las empresas: tras una larga espera, el Consejo de la Unión Europea adoptó oficialmente el paquete ViDA el 11 de marzo de 2025, marcando un punto de inflexión en la gestión del IVA para la era digital.
Las reformas ViDA se publicaron en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) el 25 de marzo de 2025 y entrarán en vigor el 14 de abril de 2025. En el centro de esta iniciativa se encuentran dos avances clave: la introducción de la facturación electrónica (e-invoicing) y la obligación de informar digitalmente (también conocida como e-reporting).
ViDA ocupa un lugar central
ViDA, abreviatura de «IVA en la era digital», es una importante iniciativa de la UE destinada a modernizar a fondo la legislación sobre el IVA para reflejar las realidades de la economía digital. Especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas (pymes), ViDA pretende simplificar el cumplimiento del IVA -sobre todo en el comercio transfronterizo y el comercio electrónico- y adaptarse a los nuevos retos.
Los acuerdos recientes han establecido plazos concretos para la implementación, con cambios de gran alcance para las empresas de toda la UE. Estos acuerdos han aportado la claridad tan necesaria sobre el alcance y el calendario de ViDA.
Pero ¿qué significa esto en la práctica? En este artículo analizamos los elementos clave de ViDA y lo que las pymes en particular deberían hacer para prepararse ante los cambios que se avecinan.
Por qué es necesaria ViDA
El marco actual del IVA se enfrenta a importantes retos en la era digital. Las operaciones transfronterizas, el comercio electrónico y los nuevos modelos de negocio han hecho que la recaudación y la gestión del IVA sean más complejas. El déficit de IVA resultante -es decir, la diferencia entre los ingresos por IVA previstos y los reales- tiene graves consecuencias económicas y reduce la financiación disponible para los servicios públicos.
ViDA pretende abordar estos retos adaptando las normas del IVA a las exigencias de una economía digital. Sus principales objetivos son:
Adaptarse a la economía digital: garantizar que las normas del IVA se mantengan a la par de los modelos de negocio y las transacciones modernas.
Reducir el déficit de IVA: combatir el fraude y la evasión para reducir el déficit anual estimado de 89.000 millones de euros (datos de 2022).
Aliviar la carga de las pymes: simplificar normas complejas para facilitar el cumplimiento y reducir los costes administrativos.
Reforzar la detección del fraude: mejorar los mecanismos de informes digitales y auditoría para destapar el fraude, como los esquemas de tipo carrusel y la subdeclaración.
Componentes clave de ViDA y plazos principales
Con estos objetivos en mente, a continuación se resumen los principales cambios y los calendarios de implementación actualizados:
Autonomía de los Estados miembros para la facturación electrónica nacional
Los Estados miembros pueden introducir de forma independiente sistemas nacionales de facturación electrónica.
Ya no se requiere la aprobación previa de la Comisión Europea.
Las empresas deben estar preparadas para recibir facturas electrónicas en cuanto un Estado miembro ponga en marcha dicho sistema.
Estas disposiciones entran en vigor 20 días después de la adopción formal de ViDA.
Facturación electrónica obligatoria para las entregas intracomunitarias:
La facturación electrónica basada en la norma europea (EN 16931) será obligatoria para las operaciones intracomunitarias a partir del 1 de julio de 2030. Se espera una versión revisada de la norma EN 16931 en forma de borrador para julio de 2025.
Los Estados miembros pueden adoptar normas alternativas para las operaciones nacionales.
El plazo para emitir facturas se fija en 10 días tras el hecho imponible. Se trata de una ampliación respecto a las propuestas originales de ViDA, pero de una reducción respecto al plazo actual de 15 días. Se aplica un plazo de 10 días tras la recepción para los pagos anticipados, y un plazo de 5 días tras la entrega para la autofacturación.
Obligación de Informe Digital (DRR) para las operaciones B2B intracomunitarias:
A partir del 1 de julio de 2030, las operaciones B2B intracomunitarias deberán informarse digitalmente a través de un sistema armonizado a escala de la UE.
Se especificarán formatos y herramientas obligatorios para el envío de los datos de las facturas.
Los países con sistemas ya existentes deberán adaptarse a las nuevas normas antes del 1 de enero de 2035.
El actual listado de ventas CE (ESL) se eliminará gradualmente y se sustituirá por una base de datos VIES centralizada.
Mejoras en la Ventanilla Única (OSS):
El sistema OSS, que permite a las empresas presentar declaraciones de IVA para varios países de la UE a través de un único portal, se ampliará.
Los umbrales para las ventas a distancia y el alcance del OSS se actualizarán en 2027 y 2028.
Normativa sobre la economía de plataformas:
Se aplicarán nuevas obligaciones de IVA a las plataformas digitales (por ejemplo, Airbnb, Uber) que actúan como intermediarias.
Una fase voluntaria comenzará en julio de 2028, con el cumplimiento obligatorio a partir de enero de 2030.
El impacto de ViDA en las empresas y las pymes
ViDA introduce cambios de gran alcance en la forma en que las empresas gestionan la facturación, los informes de operaciones y las declaraciones de IVA, en particular para las pymes, que a menudo se enfrentan a recursos limitados y a la complejidad normativa. Por ello, prepararse con antelación resulta crucial.
En términos concretos, las empresas pueden esperar:
Deducciones del IVA soportado vinculadas a las facturas electrónicas: la deducibilidad o las devoluciones requerirán facturas electrónicas válidas para las operaciones que reúnan los requisitos.
Procesos fiscales simplificados: las normas armonizadas de IVA reducen la carga administrativa.
Comercio transfronterizo simplificado: una normativa unificada a escala de la UE facilitará el acceso a nuevos mercados y reducirá los trámites burocráticos.
Competencia más justa: los marcos actualizados del IVA crean unas condiciones equitativas y aumentan la competitividad de las pymes.
Eficiencia gracias a la automatización: la facturación electrónica y los informes digitales mejoran la precisión, reducen los costes y garantizan el cumplimiento normativo mediante la automatización.
Prepararse con antelación es fundamental para evitar interrupciones y aprovechar las ventajas de la transformación digital.
La facturación electrónica y el e-reporting como herramientas contra el fraude
ViDA no solo moderniza el IVA: también es una medida estratégica contra el fraude fiscal. La facturación electrónica y los informes digitales son fundamentales para ello.
La facturación electrónica va mucho más allá de la mera digitalización de las facturas en papel. A diferencia de los simples PDF, las verdaderas facturas electrónicas son archivos de datos estructurados que permiten el intercambio de datos en tiempo real y una auditoría más rápida. Esto no solo agiliza el procesamiento, sino que también ayuda a las administraciones tributarias a detectar incoherencias y actividades fraudulentas mucho más rápido. Los informes digitales aportan una visibilidad casi en tiempo real de las operaciones, lo que da a las autoridades las herramientas para actuar con rapidez ante actividades sospechosas.
La prevención del fraude se refuerza aún más con la ampliación del sistema OSS, que reduce los puntos de fallo y simplifica el cumplimiento normativo. Las nuevas normas sobre la economía de plataformas también cierran lagunas que antes permitían eludir el IVA en los mercados digitales.
Para las empresas, esto implica adaptar los sistemas informáticos y los procesos internos -no solo para cumplir la normativa, sino también para beneficiarse de las numerosas ventajas de la administración digital, como la optimización de los procesos internos, la reducción de costes y el aumento de la eficiencia. Por ello, es aconsejable abordar los aspectos técnicos y organizativos de estos cambios cuanto antes.
Pasos prácticos para las empresas
Para prepararse eficazmente y sacar el máximo partido de ViDA, tenga en cuenta los siguientes pasos:
Manténgase informado: el desarrollo de ViDA es un proceso continuo. Suscríbase a boletines relevantes, siga a expertos del sector y consulte fuentes de la UE para estar al día.
Evalúe sus sistemas actuales: revise sus soluciones de facturación e informes para asegurarse de que están preparadas para ViDA. Aborde tanto las carencias técnicas como los procedimentales.
Planifique la integración: desarrolle una hoja de ruta para implementar herramientas de facturación electrónica e informes digitales. Defina responsabilidades, objetivos y plazos en colaboración con sus equipos de TI y finanzas.
Forme a su equipo: eduque al personal sobre los nuevos flujos de trabajo y los requisitos de cumplimiento normativo. Ofrezca formación y actualizaciones periódicas para garantizar la concienciación y la preparación.
Busque el asesoramiento de expertos: consulte a asesores fiscales y proveedores tecnológicos con experiencia en ViDA. Pueden orientarle en la selección de las soluciones adecuadas y en su implementación eficaz.
El camino por delante
Como hemos visto, ViDA representa un paso audaz hacia el futuro digital del IVA, al introducir la facturación electrónica y los informes obligatorios para las operaciones intracomunitarias, con flexibilidad para los sistemas nacionales. El alcance del cambio es considerable, y prepararse con antelación es esencial para garantizar el cumplimiento normativo y evitar interrupciones.
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